lunes, 10 de diciembre de 2012

El Método Montessori

Elabora la pedagogía científica, en la que confecciona su propia filosofía y materiales, partiendo, sobre todo, de la observación. Principalmente, se basará en el triángulo ambiente, amor y niño-ambiente.
  • Ambiente: Ante todo, se buscaba que el entorno en el que estaba el pequeño estuviese adaptado al máximo a este, de manera que se sintiera feliz, cómodo y seguro para aprender y desarrollar todo su potencial. Ella no estaba de acuerdo precisamente con la forma en que se trataba a la infancia de la época, donde predominaban los castigos y la violencia emocional y psicológica, e incluso, también la física. Se basa en el respeto hacia él como el hombre del futuro, como una esperanza para una humanidad en la que los conflictos y las calamidades impregnaban cada esquina.
  • Amor: María Montessori está convencida de que el niño precisa ser respetado y ayudado, así como reconocido por los otros y el adulto. Este posee cualidades desde su más tierna infancia, pero deben ser desarrolladas adecuadamente. El adulto le proporcionará una libertad basada en la responsabilidad, con ciertos límites y estructurada. Para ello debe armarse de grandes dosis de cariño y paciencia, así como tener una capacidad de empatía elevada.
  • Niño-ambiente: La interacción positiva entre el pequeño y el entorno que le rodea es esencial para estimularle en cuanto a la adquisición de aprendizajes, conocimientos y pautas de conductas, entre otros. También es interesante referirnos a los materiales con los que el pequeño va a trabajar durante su infancia, como la torre rosa y las letras de lija, de las que hablaremos más adelante. Están divididos en tres niveles: Comunidad infantil, Casas de niños y Talleres. El primero abarca, aproximadamente, el actual primer ciclo de Educación Infantil; las casas el segundo ciclo, y los talleres van dirigidos a los alumnos de Educación Primaria.

Principios básicos
Hay cuatro principios básicos en el método de esta autora:
  •  La mente absorbente: Compara la mente del pequeño con una esponja, pero incidiendo en la diferencia de que esta tiene una capacidad de absorción limitada, mientras que la capacidad del niño es ilimitada. Es la capacidad de extraer elementos de su ambiente y adaptarse al mismo, vinculándose a él. De esto depende su éxito en el futuro.
  • Los periodos sensibles: Así denomina a unas etapas en las que el niño muestra ciertas capacidades para adquirir unas habilidades determinadas, que se deben adoptar en un tiempo concreto para garantizar un mayor aprendizaje. Dos ejemplos de periodos sensibles son la adquisición del lenguaje o de la escritura. Estos periodos no se alargan demasiado en el tiempo, limitándose a la adquisición de un conocimiento específico.
  • El ambiente preparado: Basado en la belleza y el orden, es aquel que se ha organizado escrupulosamente para el niño, para ayudarle en su aprendizaje y crecimiento. Consta de dos factores, que son el entorno y el material, satisfaciendo todas y cada una de sus necesidades. Descubrió que dejándole escoger su elemento de trabajo se fomentaba una actitud mucho más colaboradora y positiva. Priman las zonas amplias y las flores y plantas, consiguiéndose un entorno en el que se busca la motivación, la independencia y las ganas de aprender. Todo debe estar pensado para facilitar el aprendizaje del niño, en lugar de la comodidad del adulto, como era costumbre.
  • La actitud del adulto: Como hemos comentado anteriormente, debe ayudar al niño, ser un guía y no un mero instructor al que hay que obedecer sin rechistar y acatar todas sus órdenes, como mandaban las costumbres de la época. Es preciso despertar su independencia y creatividad, generando autodisciplina y bondad, así como aprender a experimentar y explorar todo cuanto le rodea. Tiene que ser un buen observador y estar a su servicio y disponible cuando sea necesario. Debe potenciar la colaboración entre los alumnos y considerar los errores como algo normal del aprendizaje en lugar de castigar al niño por ello.

Su método es complejo dentro de la sencillez, y por ello nos centraremos en explicar más detalladamente un aspecto determinante como son los materiales de Maria Montessori. Deben cubrir todas y cada una de las necesidades del niño y que les permita experimentar y desarrollarse, así como tener una apariencia atractiva e interesante. Están agrupados según sus necesidades y son autocorrectivos. Los materiales sensoriales se agrupan por sentidos. Un ejemplo de materiales son los siguientes:
  • Torre rosa: Son diez cubos de distintos tamaños, entre uno y diez centímetros.
  • Letras en papel de lija: Presenta el abecedario en este tipo de papel pegado a unas tablillas de madera.
  • Tablillas del tacto: Dos series de tablillas con texturas diferentes.
  • Cifras en papel de lija: Con un formato similar a las letras mencionadas anteriormente.
  • Cajas de sonidos: Parejas de cajas con sonidos graduales.

5 comentarios:

  1. La verdad es que esta entrada es algo complicada, puesto que su método es más extenso, pero tampoco podía alargarme demasiado...Espero que os guste ;)

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  2. En mi opinión el metodo Montessori esta muy bien explicado, de forma resumida pero sin suprimir ningun tipo de dato importante. Gran trabajo.

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  3. Creo que se tocan todos los puntos mas relevantes del método Montessori de una forma mas resumida, ya que este método da tanto para hablar...

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  4. Me ayudaste e informaste muy bien y de manera muy concreta y clara. Gracias

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